#TravesiasApie Una guagua diferente

El día de esta Travesía a pie al igual que todos los días me dispuse a salir de mi hogar para dirigirme a la oficina. Llego al lugar donde usualmente espero la guagüita del barrio en la que me traslado hasta la duarte para ahí tomar otro vehículo. Esta es la opción 1, la opción 2 es tomar 3 vehículos. Una de mis travesías anteriores (Muévase para allá que yo estoy trabajando) fue mientras tomaba la opción 2.

five-hand-image

El caso es que en esta ocasión me encontraba yo esperando la ruta de brisas del este, la que tiene la seña de la mano abierta. Esta ruta tiene un viaje de guaguas bien particulares que cuentan con las siguientes características:

  1. Son muy chiquitas
  2. Pasan siempre full de gente
  3. Estan siempre sucias
  4. Estan desbaratadas y maltratadas
  5. Son de esas que si estas de pie al lado de ella fácilmente te da por la cintura
  6. Le piden permiso a la calle para moverse (como si la estuviesen remolcando o empujando a pie)
  7. Te rompen la ropa o te hacen tremendo aruñón (raspadura, cortada leve), entre otros atractivos

Por cierto, tengo como 3 o 4 marcas registradas ®, porque en la semana pasada casi los 5 días me arañé al bajar de uno u otro vehículo, y tengo mis hermosas  piernas aun adoloridas  por tan particular sello de fabrica. Esto me ha obligado a andar en pantalones, pero es un lío también porque entonces estos también se me rompen.

Continuando con mi relato, llego al lugar de siempre donde usualmente me encuentro con el moreno de siempre que por lo regular me saluda: “hola gordita” o “y entonce morena”, le saludo y le pregunto: “¿tienes mucho rato esperando?” y me dice: “ufff, demasiado para mi gusto”. Ya me estaba imaginando yo esta guagua de 3 pasajeros repleta de gente. Tendré yo que sentarme en el palo de la cotorra como siempre, aguantar el calentón usual y los pisones y llegar al trabajo con un dolor insoportable en el cuerpo.

Continúo esperando mi guagua y a lo lejos veo que se acerca un taxi de estos que tienen el letrero que los puedes ver a 5 kilómetros, si! los nuevos que llegaron hace poco (que no entiendo que hacen en brisas del este). Wow!! Tengo 14 años viviendo ahí, la ruta tiene algunos 12 o 13 años y creo que esta es la 2da o 3ra vez que me subo  en una guagua decente, nueva, limpia y lo mejor, con asientos disponibles :).

Me subí a mi guagüita y me dediqué a leer mi rss y el timeline de twitter. No todo era felicidad, ya que al lado tenía una doña (sentada a mi derecha) de estas chismosas, que hablan por los codos y no precisamente de algo constructivo, que además estaba loca por saber que tanto escribía ya que por momentos dirigía la mirada hacia mi bb y a mi izquierda un señor mayor moreno que disimula mucho menos y hasta se inclinaba por momentos un poco hacia atrás para espiar lo que estaba escribiendo, misión que se le dificulta un poco porque tengo privacy. Además de eso había un tremendo tapón en la Av. las Américas, lo que se traduce en que llegué extra super duper tarde al trabajo, pero ese día nada de eso me importó menos porque por lo menos esta vez no llegué adolorida, sucia, cansada, aruñada o estrujada a la oficina porque un día en la vida de mis Travesías a pie me tocó una guagua digna de recordar y que deseo volver a usar.

Espero por lo menos les cause risa mi relato porque a sinceridad no le deseo a nadie todo lo que vivo a diario en mis “Travesías a Pié???

Ten un día bendecido 🙂

Leave A Comment

Please be polite. We appreciate that. Your email address will not be published and required fields are marked